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“Requiem Domine”: la oración que Andalucía necesita escuchar esta Semana Santa

Publicado el 22 febrero 2026 por manuguerrero

La música tiene el poder de detener el tiempo, de elevar el alma y de convertir el dolor en esperanza. Eso es exactamente lo que ha logrado el músico y compositor de Olivares, Manuel Jesús Guerrero Marín, con su nueva obra, “Requiem Domine”, dedicada a las víctimas de Adamuz.

Conocí a Manuel Jesús hace unos años, en unos ensayos de la Banda de Cornetas y Tambores Rosario & Victoria. Recuerdo perfectamente aquella primera conversación y la sensación inmediata de estar ante un creador asombroso. No solo por su talento evidente, sino por su manera de entender la música: como un acto de entrega, de verdad y de compromiso emocional. Desde entonces sigo con enorme interés cada paso que da, tanto en su faceta de compositor como en la de director de bandas. Y en cada estreno confirma lo que ya intuía: estamos ante una voz propia, valiente y profundamente inspirada.

Un renovador de la marcha procesional

En un género tan arraigado y tan cargado de tradición como la marcha procesional, no es fácil innovar sin perder la esencia. Sin embargo, Manuel Jesús lo está consiguiendo. Sus composiciones no renuncian a la raíz, pero incorporan una riqueza armónica y una profundidad expresiva que conmueven desde el primer compás.

Está renovando el lenguaje de nuestras bandas, dotando a las marchas de una emoción impresionante, de una intensidad casi cinematográfica en algunos pasajes y de una espiritualidad que trasciende lo puramente musical. No compone para acompañar un paso: compone para contar una historia, para provocar una vivencia interior.

“Requiem Domine”: una maravilla necesaria

Con “Requiem Domine”, Manuel Jesús Guerrero Marín ha dado un paso más. La obra nace como homenaje y oración por las víctimas de Adamuz, y desde sus primeras notas se percibe ese carácter solemne, recogido y profundamente humano. Es una pieza que no busca el aplauso fácil; busca el silencio respetuoso, la mirada al cielo, el nudo en la garganta.

La composición es, sencillamente, una maravilla. Equilibrada, valiente, cargada de simbolismo y de una sensibilidad extraordinaria. En ella hay dolor, pero también consuelo. Hay lamento, pero también esperanza. Y, sobre todo, hay una enorme dignidad.

Ojalá esta Semana Santa todas las bandas de Andalucía incluyan “Requiem Domine” en su repertorio. Ojalá suene en nuestras calles como un recuerdo vivo a las víctimas de Adamuz. Porque hay músicas que acompañan procesiones… y hay músicas que acompañan la vida. Como esta última joya de Manuel, un creador llamado a dejar huella en la música cofrade de nuestra tierra.

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