
Si hay algo que los bares de toda la vida saben hacer bien es el morro frito. Crujiente por fuera, tierno por dentro y con ese saborcito inconfundible que pide a gritos una caña bien fría al lado. O una copa de vino tinto. ¿La mejor noticia? No hace falta ser un chef para prepararlo en casa: con unos pocos pasos y un toque de mimo, tendrás un aperitivo de categoría que hará que todos se chupen los dedos.
¿Qué es el morro frito?
El morro de cerdo, también conocido como “corteza tierna” o “corte crujiente del alma”, es un clásico de la cocina popular española. Se trata de la parte de la nariz del cerdo, cocida y luego frita hasta que consigue ese contraste mágico: crujiente y dorado por fuera, jugoso por dentro.

Ingredientes
- 500 g de morro de cerdo
- Aceite de oliva abundante para freír
- Sal al gusto
- Opcional: un toque de pimentón, ajo en polvo o limón para darle personalidad
Paso a paso
- Cortar el morro: Trocea el morro en pedacitos de bocado, ni muy grandes ni muy pequeños.
- Hervir. Hierve el morro en abundante agua, con un puñado de sal (y opcional, una hoja de laurel) durante 15 minutos. Ojo, porque también te lo pueden vender ya hervido.
- Secar bien: Este paso es clave. Seca los trozos con papel de cocina para evitar salpicaduras y lograr un mejor crujiente.
- Freír en abundante aceite: Pon a calentar el aceite en una sartén honda o freidora. Cuando esté bien caliente, echa los trozos de morro con cuidado.
- Doradito y crujiente: Déjalos freír hasta que cojan ese color tostado irresistible.
- Escurrir y sazonar: Sácalos a un plato con papel absorbente y añade sal al gusto. Si quieres darle un puntito distinto, espolvorea pimentón, ajo en polvo o exprime unas gotas de limón.
El toque final
Sírvelo en un plato al centro con unos palillos o directamente en cucuruchos de papel, como en las tabernas de antes. Y, por supuesto, acompáñalo con tu bebida favorita. A mí me gusta con Ribera del Duero.
Fácil, barato y con ese sabor de toda la vida. El morro frito es la prueba de que a veces lo sencillo es lo más irresistible.

