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Joaquín, nos sobran los motivos ¡para no olvidarte!

Publicado el 01 diciembre 2025 por manuguerrero

Hay anuncios que, aunque inevitables, fastidian. La retirada definitiva de Joaquín Sabina de los escenarios es uno de ellos. No hablamos de un músico relevante ni de un cantautor influyente: hablamos del gran letrista español de los últimos cincuenta años, del que mejor ha sabido desnudarnos como país, del poeta canalla que encontró belleza en nuestras cicatrices colectivas y supo convertirlas en canciones inmortales. Sabina ha sido —y seguirá siendo— la voz que explica España cuando nadie más encuentra la palabra exacta. Un escritor de Nobel disfrazado de cantante.

Para mí, esta despedida tiene un eco especialmente íntimo, porque su música no solo me ha acompañado: ha dialogado con mi propia biografía. Es un vínculo extraño y a la vez cotidiano. En casa lo tengo presente, no solo en formato disco o libro, sino en figura real. Me vigila desde una esquina del despacho, con esa media sonrisa de quien sabe que el arte se escribe con noches en vela y verdades incómodas. Para mí es un recordatorio silencioso de que la creatividad y el riesgo siempre van de la mano.

Un cruce de vidas

Quizá parte de esta conexión tenga que ver con ciertas coincidencias que siempre me han resultado casi literarias. Yo me crié en Estación Linares-Baeza, ese lugar al que Sabina dedicó un tributo lleno de polvo, trenes y posibilidades. Allí, entre vías infinitas, él vio partir los convoyes que lo empujarían hacia su futuro; y allí crecí yo, escuchando —sin saberlo— el mismo rumor ferroviario que un día lo impulsó a convertirse en mito. Para muchos, aquello era un simple nudo ferroviario; para Sabina, y también para mí, era un punto de partida.

Y hay otra coincidencia que me ha acompañado siempre: mi padre, como el suyo, también fue policía nacional. Comprendí pronto que su insolencia no era un gesto impostado, sino una reacción íntima, casi biográfica, a una manera de mirar el mundo desde una sensibilidad distinta. Saber que ambos compartimos ese mismo trasfondo familiar me hizo sentir que, en sus canciones, había algo que también hablaba de mí. Hay muchas más, como la piscina de Canena, pero tampoco me quiero extender…

El privilegio de contar su historia

Quizá por eso, o quizá por pura admiración, una de las experiencias más gratificantes de mi vida profesional fue trabajar en la docuserie de Atresplayer “Pongamos que hablo de Joaquín Sabina”. Pocas veces uno tiene la oportunidad de construir el retrato más hermoso y completo que se ha hecho en televisión sobre alguien a quien admira profundamente. Aquel proyecto me regaló no solo un acercamiento inédito al universo sabinero, sino también momentos que aún hoy resuenan en mi memoria con la fuerza de una confidencia.

Recuerdo la emoción de escuchar a los Merry Youngs, su primer grupo musical de Úbeda, contar cómo sonó aquella primera canción adolescente, cómo era ese chaval flaco que ya escribía como si el mundo fuera demasiado pequeño. O la conversación con Cristina Zubillaga, la amante que inspiró algunas de las canciones más afiladas de Sabina, quien nos habló con una mezcla de pudor y nostalgia de un amor que marcó a fuego una parte esencial de su obra. Ese tipo de testimonios, inéditos hasta entonces, nos permitió construir un retrato verdaderamente humano, lejos de la caricatura del bohemio eterno.

La retirada de un hombre, no de un mito

Ahora, Sabina se baja definitivamente de los escenarios. Lo hace por su propio pie, cuando parece increíble que aún siga con vida. Y aunque nos duela, hay algo de justicia poética en que sea él quien decida el punto final. A lo largo de su vida, siempre ha querido mantener el control sobre su narrativa, incluso cuando la realidad insistía en escribir capítulos por su cuenta. Merece descansar. Merece silencio, aunque él nunca lo haya buscado.

Pero sus canciones seguirán aquí. Seguirán cruzando generaciones, carreteras, amores y madrugadas. Seguirán siendo cantadas por él —en esa voz quebrada que ya es patrimonio emocional— o por quienes quieran reivindicar su legado. Porque Sabina es un meteorito que ya dejó su trazo en el cielo: aunque él se haya retirado, la estela permanecerá durante décadas.

Lo dijo en una canción, como quien no quiere la cosa: “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Tal vez él no vuelva. Pero nosotros sí volveremos, una y otra vez, a esas canciones que nos hicieron —y seguirán haciéndonos— un poco menos solos. Porque el hombre se retira, pero el mito es imposible que lo haga.

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Cuatro años sin Mart, la voz que sigue latiendo

Publicado el 31 octubre 2025 por manuguerrero

Hoy, 31 de octubre, se cumplen cuatro años desde que nos dejó Manuel Ángel Mart, uno de los creadores más brillantes y auténticos que ha dado la música en nuestro país. Cuatro años sin su presencia física, pero también cuatro años comprobando que su luz, su arte y su humanidad siguen más vivos que nunca.

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Enhorabuena, Paco, ¡maestro!

Publicado el 28 octubre 2025 por manuguerrero

Pocos programas de televisión he seguido con tanto entusiasmo como el mítico Quién sabe dónde. No me perdía ni un solo capítulo, que esperaba con impaciencia durante toda la semana. Quizá fuera porque, en esos años de Bachillerato, unía dos de mis grandes pasiones: el periodismo y la investigación policial. Quizá fuera también por el magnetismo personal de su presentador, el gran Paco Lobatón. Su forma de comunicar, tranquila y sosegada, siempre me ha parecido la idónea para tratar los asuntos que me interesan. Hoy le acaban de conceder el Premio Ondas Especial de la Organización en reconocimiento a una trayectoria marcada por la utilidad social, la televisión de servicio público y la firmeza ética en la profesión.

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¿Qué pasaría si expulsaran a España de la OTAN?

Publicado el 10 octubre 2025 por manuguerrero

Base militar de la OTAN en Rota (Cádiz)

Las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, sugiriendo que “quizá deberían expulsar a España” de la OTAN debido al desacuerdo sobre el porcentaje del PIB dedicado al gasto militar, han reavivado un debate tanto político como estratégico. España ya ha alcanzado el 2 % de su PIB en defensa, algo largo tiempo exigido por la Alianza, pero se ha negado a aceptar nuevos objetivos más altos (5 %) que considera inviables. Ante esta situación, cabe preguntarse: ¿qué significaría realmente una expulsión de España de la OTAN, qué ha aportado España a la Alianza, y qué mecanismos legales existen para algo así?

España en la OTAN: qué ha supuesto

Seguridad colectiva y disuasión

Desde su adhesión en 1982, España ha disfrutado del paraguas de defensa colectiva que ofrece la OTAN. Esto supone garantías ante amenazas exteriores, lo que permite una defensa más robusta sin tener que gastar exorbitantemente en capacidades independientes para todas las amenazas posibles.

Participación operativa y misiones

España participa en misiones internacionales bajo mandato de la OTAN. Eso le permite proyectar presencia, influencia diplomática y militar, además de cooperar en operaciones de mantenimiento de paz, adiestramiento, apoyo logístico, etc.

Infraestructura y bases estratégicas

España acoge bases e infraestructuras importantes para la OTAN, lo cual refuerza su posición geopolítica. Ejemplos incluyen el CAOC de Torrejón, la base de Rota y otros mandos de alta disponibilidad, además de instalaciones relacionadas con defensa aérea, misiles balísticos, ciberdefensa, etc.

Industria de defensa y capacidad tecnológica

Formar parte de la OTAN ha incentivado inversiones en capacidades militares, interoperabilidad europea, programas conjuntos de cooperación tecnológica, y el desarrollo de industria dual (civil-militar). España ha incrementado notablemente su gasto en equipamientos y I+D en este ámbito.

Influencia diplomática

Pertenecer a la OTAN sitúa a España en la mesa de decisiones estratégicas de seguridad euroatlántica, lo que le da voz ante amenazas globales, interlocución con sus socios y capacidad de formar alianzas más allá de lo puramente bilateral.

¿Qué ocurriría si se expulsara a España?

La idea de expulsar a un miembro de la OTAN es algo inédito, jamás ha ocurrido, y sus consecuencias podrían ser las siguientes:

  1. Seguridad y defensa nacional
    • Pérdida de garantía de defensa colectiva: el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte estipula que un ataque armado a un aliado se considera ataque a todos. Si España dejase de ser miembro, perdería esta protección legal.
    • Necesidad de invertir más. Tendría que reforzar sus propias capacidades militares, quizá duplicar o triplicar ciertos gastos para cubrir huecos que hoy se comparten u optimizan gracias a la OTAN.
  2. Aislamiento diplomático y pérdida de influencia
    • No sería sólo militar: la OTAN influye también en diplomacia de seguridad, terrorismo, ciberseguridad… España perdería peso al no formar parte del foro donde se coordinan muchas decisiones estratégicas internacionales.
    • Se debilitaría su capacidad de cooperar en operaciones internacionales organizadas por la Alianza.
  3. Impacto económico
    • Aumento del gasto militar para cubrir capacidades propias.
    • Posible pérdida de contratos de defensa, de cooperación tecnológica, disminución de inversión en industria militar y aeroespacial que se beneficiaba de programas OTAN o subvenciones vinculadas.
    • Posible efecto negativo sobre inversores extranjeros si se percibe un cambio en la fiabilidad o riesgo estratégico del país.
  4. Consecuencias políticas internas
    • Un cambio de este calibre generaría tensiones políticas significativas: debate sobre soberanía, sobre prioridades (defensa vs. bienestar social), posible descontento en ciertos sectores del electorado.
    • También traería discusión sobre autonomía militar, relaciones exteriores, alianzas alternativas, donde probablemente habría discrepancias internas profundas.
  5. Relaciones con aliados
    • Riesgo de deterioro de relaciones con socios de la OTAN, especialmente Estados Unidos y otros países europeos que consideran la Alianza esencial.
    • Posible respuesta de los aliados, tanto diplomática como en términos de cooperación militar. Incluso sanciones indirectas o reducción de apoyo militar externo.

¿Es legalmente posible “expulsar” a España de la OTAN? ¿Cómo se haría?

  1. No hay mecanismo de expulsión en los tratados
    • El Tratado del Atlántico Norte, que fundamenta la OTAN desde 1949, no contiene una cláusula que permita la expulsión de un miembro por decisión de los demás. Ningún artículo prevé “expulsión” forzada.
    • Por tanto, legalmente, expulsar a un Estado miembro implicaría una reforma del Tratado, un proceso complejo e inédito. Se requeriría consenso casi unánime, ratificación de los estados miembros, etc.
  2. Salida voluntaria: lo contemplado es la renuncia
    • Lo que sí contempla el Tratado es la posibilidad de que un país decida voluntariamente dejar la OTAN. Se conoce como la cláusula de retirada, prevista en el artículo 13 del Tratado de Washington.
    • La salida sería efectiva un año después de la notificación formal al Gobierno de Estados Unidos, que tiene un rol oficial de depositario del Tratado.
  3. Expulsión: un camino teórico muy complicado
    • Para expulsar a España habría que modificar el Tratado, añadir explícitamente un mecanismo de expulsión, lo que implicaría que todos los miembros ratifiquen esa reforma. Esto es prácticamente inviable políticamente, pues requeriría mayoría amplísima o unanimidad, y España es un aliado con peso, infraestructuras, capacidades, etc.
    • Además, el principio de solidaridad y pacto mutuo que sustenta la Alianza se vería gravemente alterado si un miembro pudiera ser expulsado por no cumplir recomendaciones políticas como el porcentaje de gasto militar.

Conclusión

Una expulsión de España de la OTAN es algo más propio del terreno de la retórica política que de la realidad jurídica o diplomática práctica. Sí, las tensiones sobre el gasto militar son reales, y las demandas de EEUU de que España asuma metas más altas están encima de la mesa. Pero:

  • España ha alcanzado el 2 % del PIB en gasto militar, cumpliendo uno de los compromisos exigidos tradicionalmente, y tiene un acuerdo firmado con la OTAN basado en capacidades operativas, no en términos porcentuales.
  • El Tratado de la OTAN no contempla expulsión de un miembro como una sanción automática o política por no alcanzar ciertos objetivos.
  • Las sanciones diplomáticas, la pérdida de prestigio o de influencia son consecuencias mucho más probables que la expulsión formal.

Por lo tanto, aunque la presión política existe y probablemente seguirá existiendo sobre España para aumentar su gasto, la posibilidad de que España sea realmente expulsada de la OTAN parece en este momento extremadamente baja. A día de hoy, lo que parece más sostenible es la negociación, la flexibilidad en los compromisos económicos y operativos, y, sobre todo, considerar ese comentario como lo que es, una disparatada ocurrencia del impresentable Trump.

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Córdoba rinde homenaje, por fin, a Medina Azahara

Publicado el 05 septiembre 2025 por manuguerrero

El próximo jueves, el Ayuntamiento de Córdoba concederá a Medina Azahara la Medalla al Mérito de la Ciudad, un reconocimiento tan merecido como esperado. Y es que pocas veces un grupo musical ha sabido llevar el nombre, los valores y la historia de su tierra con tanto orgullo y fidelidad, y al mismo tiempo alcanzar un éxito tan amplio y duradero.

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Érase una vez en Marbella, la serie completa pinchando aquí

Publicado el 30 agosto 2025 por manuguerrero

El lujo, los excesos, la noche, los negocios imposibles y las historias que parecen sacadas de una película… Marbella siempre ha sido mucho más que una ciudad costera. Ahora, toda esa mezcla explosiva se puede revivir gracias a Érase una vez en Marbella, la docuserie que ha conquistado tanto a la crítica como al público.

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Ya disponible el segundo capítulo de EUVEM

Publicado el 10 agosto 2025 por manuguerrero

Tras la calurosa acogida del primer capítulo de Érase una vez en Marbella, este domingo llega a Atresplayer el segundo episodio de esta docuserie que intenta mirar a los ojos a una ciudad que siempre ha vivido entre el lujo y la sombra, entre el mito y la sospecha.

Y si el primer capítulo sirvió como introducción a la Marbella de las mil caras, este segundo episodio se sumerge en dos de sus historias más oscuras y apasionantes: la fuga de los nazis a España tras la Segunda Guerra Mundial y el Caso Malaya, el mayor escándalo de corrupción urbanística de la historia democrática española.

Hablar de nazis en Marbella puede sonar a relato de ficción, pero no lo es. Personajes como Léon Degrelle, criminal de guerra belga y protegido por el régimen franquista, vivieron tranquilamente en la Costa del Sol durante décadas. Degrelle, que llegó a fotografiarse con Hitler y juró lealtad eterna al nazismo, encontró en Marbella el refugio perfecto para su ocaso: sol, anonimato relativo, y una red de contactos discretamente poderosos. Su presencia, y la de otros como él, nos habla de un pasado que España nunca terminó de enfrentar del todo, y que este capítulo rescata con detalle e imágenes inéditas.

El otro tema del capítulo lo llevo marcado a fuego en la piel. Porque si hay una trama que me haya exigido implicación, rigor y esfuerzo personal, ha sido la del Caso Malaya. No solo por la complejidad de la investigación, sino por lo difícil que ha sido dar con voces que hablaran con profundidad, honestidad y sin filtros de lo que allí ocurrió. Yo no me conformo con testimonios que hablen de oídas. Busco siempre los verdaderos protagonistas. Durante meses, hablé con decenas de personas: el entorno cercano de Juan Antonio Roca, detectives privados que conocieron los entresijos de la operación e incluso empresarios que aún hoy lidian con las consecuencias de aquella caída del castillo de naipes.

Pero lo más difícil, y a la vez lo más gratificante, fue conseguir que por primera vez frente a una cámara de televisión (ocurrió en 2022), hablaran los tres pilares clave de aquella investigación:

  • Miguel Ángel Torres, el juez instructor del caso, cuya valentía y determinación marcaron un antes y un después en la lucha contra la corrupción. Aún recuerdo la contundencia con la que en una primera llamada telefónica, el juez me dijo: «Nunca he hablado del tema, y no pienso cambiar de opinión. Ni con un cheque en blanco por delante». Unos meses después estábamos frente a frente sentados en su juzgado de Melilla, como puede atestiguar mi compañera del alma Eva Pérez.
  • José Manuel Rando y Marcos Romarís, los policías nacionales que dirigieron la investigación y que relatan, con una mezcla de orgullo y crudeza, cómo se gestó y ejecutó una de las operaciones más complejas de la historia reciente de la policía judicial española. Entrevistarlos en la Comisaría Provincial de Málaga fue una sensación entrañable, como volver a casa. Yo me crié en un cuartel por ser hijo de un policía nacional del que siempre presumí, que se batió el cobre en los más crudos años del terrorismo etarra. Marcos, José Manuel y su infatigable equipo son héroes que nunca deberíamos olvidar.

Desde aquí, quiero agradecerles públicamente a los tres su participación, su tiempo y, sobre todo, su generosidad con un periodista del que no tenían referencias, pero que ha intentado estar a la altura de la confianza que me dieron. Aquí me tienen, siempre, para lo que puedan necesitar.

Érase una vez en Marbella no es solo una serie sobre una ciudad. Es un intento de levantar las alfombras del paraíso y entender qué se esconde debajo. Y este segundo capítulo, quizás el más ambicioso hasta ahora, es una invitación a mirar de frente esas historias que muchos preferirían olvidar.

Ya disponible en Atresplayer Premium. Espero que os remueva tanto como me removió a mí.

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“Con el sexo nunca sé bien lo que quiero”: el manifiesto erótico y vital de García-Pelayo

Publicado el 04 agosto 2025 por manuguerrero

Hay películas que no pueden explicarse sin la figura de su creador. Obras que, más allá de su trama o su estética, llevan incrustada en cada plano una forma de estar en el mundo, de mirar sin concesiones, de pensar sin cortapisas. “Deseaba llamarla su[misión] pero con el sexo nunca sé bien lo que quiero” es una de esas películas. Y su autor, Gonzalo García-Pelayo, uno de esos pocos cineastas capaces de hacer del cine no solo un medio de expresión, sino un ejercicio de libertad radical.

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Atresplayer pone fecha a ‘Érase una vez en Marbella’, el gran estreno del verano

Publicado el 21 julio 2025 por manuguerrero

Atresplayer estrena, por fin, ‘Érase una vez en Marbella’, la nueva docuserie de la factoría Happy Contents. A lo largo de cuatro capítulos, la serie reconstruye ocho historias reales que definieron el auge y la decadencia de una ciudad donde el lujo, la política, el crimen y la prensa del corazón convivieron en un único escenario. Porque Marbella es la única ciudad del mundo donde todo es posible.

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5 razones por las que nunca pido comida a domicilio

Publicado el 10 julio 2025 por manuguerrero

En un mundo cada vez más acelerado, y con menos margen para momentos tan deleitosos como cocinar, pedir la cena a casa se ha convertido en un recurso muy socorrido. Algunas empresas prometen traerte el pedido en menos de 30 minutos. Pero esa comodidad tiene un precio que, en demasiadas ocasiones, no pagamos nosotros. Lo pagan otros. Por eso, yo nunca he pedido comida a domicilio. Aquí te explico por qué.

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