
Si rondas los 50, hay un pensamiento que seguro te ha cruzado la cabeza más de una vez este invierno: “Este año está lloviendo como cuando éramos niños en los 80… ¡sin parar!” Cristales chorreando, paraguas siempre a mano y esa sensación constante de que el suelo nunca termina de secarse. Este año no es solo que llueva: es que parece que llevamos meses viviendo dentro de una nube.
Seguir leyendo
