Estando en la época que estamos, se me ocurrió encargar tres piezas para el informativo del fin de semana pasado (arriba, un compendio de las tres), relacionadas con las cenas de empresa: una sobre lo que pueden llegar a convertirse (como ven, jefes con pelucas amarillas bailando la canción del pescao, haciendo striptease y corriendo por encima de las mesas), otra con la opinión de un experto (que venía a decir, básicamente, que las cenas de empresa son una prolongación del trabajo y que hay que considerarlas como tal) y, finalmente, una encuesta de calle (con opiniones de todo tipo, y una de las cuales que consideraba una desfachatez invitar al personal a gambas y jamón con las fatiguitas que están pasando). Ahora quiero, amigos, trasladar ese asunto a los debates de esta web. ¿Sois partidarios de las cenas de empresa por Navidad? ¿Os gusta ir? ¿Vais por compromiso? ¿Estáis hasta el final? ¿Cómo se comportan vuestros jefes? ¿Alguna anécdota divertida o curiosa que hayáis vivido?
Depende de cada caso y la relación que exista con los jefes/compañeros, pero la intención puede ser buena si se ve desde el punto de vista de que puede ser una ocasión para conocer un poco más a las personas que tienes a tu lado 8 h. al día o a las que no tienes al lado pero tratas continuamente por teléfono, de hablar de temas distintos al trabajo, etc. Peeeero..., eso sí, es esencial mantener la calma y el tipo... En mi caso, eramos 90!! Demasiados, sí, pero yo me lo pasé muy bien, conocí gente nueva, me quedé hasta el final, y puedo decir que, para mí, fue una experiencia positiva. Aunque de entrada, reconozco que era casi una obligación, no la viví como tal.
Yo voy por obligación, tengo claro que es una prolongación del trabajo donde uno no puede ser uno mismo del todo sino tiene siempre que mantener esa especie de "careta de trabajo" - y donde los jefes aprovechan para hacerse "más humanos" y "cercanos" a la plantilla.
Yo prefiero quedar con los que realmente son amigos, aunque realmente me llevo bien con todos mis compañeros no soy partidario de ir 40 de fiesta
Yo en lugar de la cena, como Antonia, prefiero un regalo. Por ejemplo, una cesta con jamón, vinito etc... para disfrutar ¡con quien yo quiera!
Pués yo prefiriría que me diesen la pasta que cuesta mi cubierto, e irme con los que de verdad me apetece. Aún así, no están mal, al principio el ambiente es más tenso, pero después de unas copitas de vino, todo hace gracia, jajajaja.
Gracias, Mercky, por tu opinión. Estos días hay mucha gente pensándose qué hacer. En mi caso, fue el viernes pasado. Cuentan que estuvo muy bien, pero claro, irte de cena y fiesta y tenerte que levantar a las 6.30 de la mañana para trabajar y ponerte después delante de una cámara es un poco raro, irresponsable, y no pude ir, aunque me hubiera encantado. Aunque también reconozco que no soy muy amigo de los saraos multitudinarios...
Coincido con el que dice que la comida de navidad es una extensión del trabajo. He ido a la mía por obligación, no porque me apeteciera, pero si el ambiente de mi trabajo fuese más ameno, hubiera ido encantado.